Yo también sé callar cuando duele,
agachar el alma,
tragar silencios,
soportar miradas que no miran
y palabras que hieren sin ruido.
Yo también sé lo que es
ser ignorada,
ser usada,
ser confundida con debilidad.
Pero elijo otra altura.
Prefiero la madurez que no grita,
la lealtad que no presume,
el respeto que no depende
del comportamiento ajeno.
Porque humillar cualquiera puede,
engañar es fácil
y fingir cuesta poco.
Lo difícil
es conservar la dignidad
cuando el mundo invita al desprecio.
Lo valiente
es responder con carácter
cuando te ofrecen bajeza.
Y lo más grande
es seguir siendo luz
en medio de sombras.
Sí…
yo también he llegado al piso
Pero aprendí a quedarme arriba.
Porque hasta en eso,
hay niveles.
Josefina Arévalo ®️
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