Sunday, January 16, 2011

Brevedad del daño


 Brevedad del daño

¿Para qué tejer la red del daño

antes de que caiga la tormenta?

Si hay remedio, la mente se orienta,

si no lo hay, el dolor es un engaño.

No sumes al invierno un desengaño,

no cobres un tributo que te frena.

Si el problema se cura, no da pena,

si es incurable, el miedo es un extraño.

El puente se cruza cuando se llega a él,

ni un minuto antes, ni con el agua al cuello.

Lo que se puede salvar, salvará su piel;

lo que se rompe, deja de ser bello

solo si te empeñas en serle fiel

a un fantasma que ya no deja destello.


Josefina Arévalo 
Todos los derechos reservados ©️ 

La llave y el candado


  La llave y el candado

Buscas la llave con desespero,

lloras ante la puerta cerrada,

mides el tiempo que ya es nada,

vuelves al punto del que partiste primero.

Escucha el silencio del mensajero:

Si hay una llave guardada,

la puerta será al fin cruzada,

despeja el rostro y el derrotero.

Pero si el muro es de piedra muda,

sin cerradura, sin herraje, sin vía,

¿de qué te sirve vestir la duda?

Suelta la carga de la agonía.

Si el mapa acaba, la mente desnuda

encuentra el norte en la paz del día.


Josefina Arévalo 

Todos los derechos reservados ©️ 


Wednesday, January 12, 2011

¿Eres espejo o eres lucero?


 Quisieron imitar tu caminar,

el tono de tu voz, tu compostura,

quisieron la corona conquistar

y vestirse también con tu armadura.

Y aunque tengan tus mismas pertenencias

y logren alcanzar lo que lograste,

se quedarán tan solo en las apariencias,

lejos del alma que en tu pecho hallaste.

Porque el ser es un fuego que no se hereda,

una chispa divina, un universo entero;

en el juego del mundo siempre queda

claro quién es espejo y quién es lucero.

Tu riqueza real no es lo que guardas,

sino la esencia viva que te sostiene;

nadie puede ser tú por más que aguardas...

¡Ese es el gran poder que el alma tiene!

Cuadernillo de 58 versos /Mi idioma se teje en poemas