La verdad no duerme
No le mientas a la mujer que comparte tu techo,
ni a la que conoce el idioma de tus silencios.
Ella no solo escucha tus palabras,
escucha también lo que callas.
Cuanto más intentes cubrir la sombra,
más larga se hará sobre el suelo.
La mentira no sabe caminar descalza,
siempre deja huellas en el polvo.
No subestimes su intuición —
esa llama pequeña que arde en su pecho.
Dios la dotó de un sexto latido,
de un presentir que no necesita pruebas.
Ella siente cuando el abrazo es distinto,
cuando la mirada se esconde un segundo,
cuando el “todo está bien”
tiembla por dentro.
Y aunque tú creas que el secreto duerme,
la verdad nunca duerme.
Se levanta temprano,
golpea puertas,
abre ventanas.
Porque hay cosas que el cielo no permite ocultar.
Hay engaños que Dios desata
con manos invisibles
y tiempos perfectos.
No le mientas.
No por miedo a ser descubierto,
sino por respeto al amor que te eligió.
Que tu boca no traicione
lo que un día prometió tu corazón.
Porque la confianza,
cuando se rompe,
no sangra…
pero deja cicatrices que el alma recuerda.
®️Josefina Arévalo
No comments:
Post a Comment