Lealtades visibles
Si ves a tu amigo
caminando al lado de tu enemigo,
no busques excusas
ni inventes inocencias.
Uno te hiere de frente,
sin máscara.
El otro sonríe contigo
mientras aprende tu sombra.
Uno declara la guerra,
el otro la planea en silencio.
Porque la traición no siempre grita,
a veces abraza,
a veces escucha,
a veces guarda tus secretos
para usarlos después.
No duele tanto el enemigo claro,
duele el amigo que eligió sentarse
en la mesa de quien te quiere ver caer.
Aprende esto, alma despierta:
quien comparte risas con tu adversario
también comparte su intención.
Uno es tormenta abierta,
el otro nube quieta.
Y aunque distintos en forma,
ambos caminan
en la misma dirección.
Josefina Arévalo
No comments:
Post a Comment