Tuesday, June 9, 2026

Las alas del cajón

 Las alas del cajón

Guardaste la distancia en un suspiro,

la seda de tus plumas, el anhelo,

y te quedaste firme en el retiro

para cuidar la arquitectura de otro vuelo.

Fuiste la red, el viento en la caída,

la calma que sostiene la tormenta,

mientras tu propia altura, suspendida,

dejaba pasar el tiempo sin dar cuenta.

Pero el silencio guarda su memoria

y el aire no se olvida de tu peso;

no hay jaula que eternice nuestra historia

ni olvido que resista el regreso.

Abre el cajón, disipa ya la bruma,

despierta el viejo mapa del destino;

sacude el polvo gris de cada pluma

y reclama la luz de tu camino.

Que ya sanó la herida del olvido,

el cielo sigue abierto, inmenso y puro;

el viento que prestaste ha renacido:

despliega tu verdad contra el futuro.


Josefina Arévalo 
Todos los derechos reservados©️

Monday, June 8, 2026

Geometría del desorden

 Geometría del desorden

Tu voz llegó primero que el sentido,

rompiendo los cristales del silencio,

un golpe de metal desatendido

que mide el daño y no calcula el precio.

Sugerencia de luz para tu olvido:

aprende a recorrer el sentimiento,

que el sonido de tu labio está herido

por prisa, por descuido y por invento.

Me pides que comprenda tu marea,

tu forma de amar que desconcierta,

un fuego que se enciende y parpadea

dejando siempre abierta la tormenta.

Pero el amor no habita en la pavura

de no saber si sanas o si hieres;

no es un vaivén de luz y de amargura,

ni un juego de azar en lo que quieres.

Para la próxima estación de tu mirada,

regresa con el mapa más preciso:

piensa el afecto antes de la estocada,

siente el dolor antes del compromiso.


Josefina Arévalo©️

Sunday, June 7, 2026

Dos Altares, Un Solo Templo

 Dos Altares, Un Solo Templo

No puedes inclinar la frente al cielo

con el orgullo intacto ante el vecino,

ni pretender que es santo tu camino

si dejas a tu hermano en el suelo.

La mano que se junta en la oración

y busca las alturas de lo eterno,

se vuelve de madera y de invierno

si niega al desvalido el corazón.

No habita Dios en templos de imprudencia,

ni escucha los clamores del altar

si al salir por la puerta, al caminar,

pisamos con desdén la coincidencia

Coincidencia de carne y de agonía,

de ser humanos bajo el mismo manto.

Nadie puede elevar un tierno canto

si a su propio hermano lo desvía.

A darnos de rodillas no aprendemos

si el suelo que tocamos es vitrina;

la fe no es una cumbre que domina,

sino el abrazo en el que nos medimos.

Para ser dignos de mirar un día 

el rostro del Creador

hay que mirar los ojos del que pasa;

pues nadie entra con gracia a Su casa

si sale siendo un juez y un opresor.


Josefina Arévalo 
Todos los derechos reservados©️

Saturday, June 6, 2026

El despertar de la ceniza

 El despertar de la ceniza

“La llama no destruye lo que es inmortal; 

solo desata los nudos del tiempo."

Del frío gris donde el dolor reposa,

un leve pulso altera el sufrimiento,

no es el lamento herido de un viento,

es una fibra viva y luminosa.

La tierra guarda la semilla hermosa

que desafió al voraz desvanecimiento;

lo que fue fuego, destrucción y cuento,

hoy es la forma de una nueva rosa.

Abre sus alas la criatura herida,

limpia de polvo, de ámbar vestida,

dejando atrás el fuego en que moría.

Mura la pira, el rito se ha cumplido:

el viejo sol que se creía perdido

vuelve a nacer con más soberanía.

El bosque calla y el perfume asciende,

la pira es un crujir de madera

que al recibir al ave, desespera,

y en un abrazo de oro se desprende.

No es el invierno el que su luz defiende,

sino una eterna y viva primavera

que oculta entre la brasa la frontera

donde la vida el corazón enciende.

Todo se quema para ser eterno,

pues no hay invierno que desate el viaje

sin el calor de aquel refugio interno.


Josefina Arévalo©️






Thursday, June 4, 2026

Agradecimiento


Agradecimiento (Poema lírico)

Bendigo el suelo que sostiene el paso,

el aire tibio que me habita el pecho,

el pan humilde que descansa en el lecho

y la luz del sol que ahuyenta el ocaso.

Bendigo la fuerza que mueve mis manos,

el fruto bendito de cada labor,

pues sé que Dios, con sabio amor,

prospera los sueños que hoy sembramos.

Mi voz es un puente de miel y decreto,

sana mi cuerpo, limpia mi andar;

bendigo el mañana que ha de llegar

trayendo el milagro de un bien completo.


Josefina Arévalo©️


Wednesday, June 3, 2026

Bendita la caída de la venda

 

Bendita la caída de la venda

el hilo que se quiebra y nos libera,

la grieta que da paso a la lumbrera

en medio de la farsa y la contienda.

Bendito el desengaño que desgarra

el velo de la dulce fantasía,

mostrando en la implacable luz del día

al monstruo que en la sombra se agazapa.

Ya no hay disfraz, ni máscara, ni mito,

la nitidez del daño es el consuelo;

mirar al de frente, sin el velo,

es el principio de un espacio infinito.

Que se rompa el espejo del engaño,

bienvenida la herida que despierta;

mejor la cruda realidad abierta,

que el tibio laberinto de tu daño.


Josefina Arévalo©️

Tuesday, June 2, 2026

El peso de mis propios castillos



 El peso de mis propios castillos

Dibujé un océano en un charco de arena,

le puse alas de oro a quien no sabía volar,

y esculpí un palacio con columnas de pena

esperando que el barro aprendiera a brillar.

Qué manía la mía de buscar la grandeza

en el alma desierta que no quiere sentir,

de medir el abismo con mi propia pureza

y obligar a la piedra a quererme decir...

El error no fue el viento ni la lluvia tardía,

ni la falta de luz en su frío mirar;

el error fue la urgencia de mi fantasía

que inventaba gigantes para ir a luchar.

Hoy recojo los vidrios de mi propia locura,

las promesas que yo, por el otro, firmé.

No me duele su ausencia, me asombra la altura

del altar tan inmenso que le levanté.

Fui el autor del engaño, el pintor del espejismo,

el pecado fue mío por querer exigir

que una mente pequeña comprendiera el abismo

donde a mí, por entero, me gusta vivir.


Josefina Arévalo©️