Donde se rompe la verdad
No empieza en una cama ajena,
empieza en el silencio que escondes.
En el mensaje borrado a medianoche,
en la risa que no se cuenta,
en la intención que se disfraza
para no parecer traición.
Coquetear no es inocente
si sabes que hiere.
Ocultar no es prudencia
si nace del engaño.
Mentir “para evitar problemas”
es sembrarlos en secreto.
La infidelidad
no necesita tocar cuerpos;
le basta con tocar la honestidad
y quebrarla.
Todo comienza
cuando decides que tu pareja
no merece la verdad completa.
Cuando eliges el misterio
sobre la transparencia.
Cuando prefieres el impulso
sobre el respeto.
La lealtad no tiene medias tintas.
No se negocia en cuotas.
No admite zonas grises
cuando el corazón prometió claridad.
Porque el amor verdadero
no sobrevive a medias verdades.
Se alimenta de confianza,
respira sinceridad,
y muere lentamente
donde la mentira encuentra refugio.
Así de simple.
Así de profundo.
Donde no hay verdad,
no hay amor.
No comments:
Post a Comment