Friday, June 19, 2026

La corona que me dio la vida


 Reino en mi espejo con la frente erguida,

sin buscar sombras que midan mi estatura;

tengo el orgullo firme, la mirada pura,  

y una corona que me dio la vida.

No miro altares en ajena cumbre,

ni busco glorias en el suelo ajeno;

mi propio pulso es el que corre lleno,

mi propio fuego es el que me da lumbre.

Solo cedí el trono, con amor sagrado,

a la sangre limpia que de mí partiera;

las únicas reinas de mi propia esfera

son los milagros que mi cuerpo ha dado.

Ya florecieron mis herederas bellas,

mi propia carne hecha luz y abrigo.

No hay más rivales en el viaje que sigo:

mi imperio es de ellas, y yo soy de ellas.


Josefina Arévalo 

Todos los derechos reservados©️


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