Saturday, January 2, 2016

El motor del silencio 2016



El motor del silencio


Había barro en los zapatos,

la noche fría, el viento en contra,

y en la avenida de los malos ratos

faltaban manos para la impronta.

Empujar a solas el hierro inerte,

mientras los otros miraban de lado,

esperando el fallo de mi suerte,

con el reproche ya preparado.

Pero el motor rompió el silencio,

la chispa viva por fin cedió,

y aquel esfuerzo de alto precio

en un instante nos dio calor.

¡Qué enorme fila se formó de pronto!

¡Cuántos amigos que no sumaban!

Abriendo puertas, de modo tonto,

reclamando asientos que no sudaban.

Hoy sigo el viaje, miro el espejo,

sé quién estuvo bajo la lluvia;

a los del viaje fácil, los dejo de lejos,

que mi destino no acepta astucia.



 

No comments:

Post a Comment