Tuesday, January 11, 2011

Llamados a Su Luz Admirable

 Llamados a Su Luz Admirable


Somos tuyos, Señor.

No por mérito,

no por fuerza,

sino porque tu amor nos escogió

cuando aún no sabíamos

pronunciar tu nombre.


Linaje elegido…

así nos llamas,

como quien mira una herida

y ve una corona;

como quien ve un corazón cansado

y descubre en él un altar.


Real sacerdocio…

aunque nuestras manos tiemblen,

aunque la voz se quiebre,

Tú nos pones de pie

para llevar tu luz

a los rincones donde antes

solo habitaba la sombra.


Nación santa…

no por perfección,

sino porque tu gracia nos cubre,

nos limpia,

nos envuelve

con el manto eterno de tu misericordia.


Pueblo adquirido…

pagado con sangre,

rescatado con amor,

abrazado por ese Dios

que mira las tinieblas

y llama a sus hijos a salir.


Y aquí estamos, Señor,

pequeños pero tuyos,

frágiles pero llamados,

con un solo propósito:

anunciar tus virtudes,

proclamar tu bondad,

mostrar la luz que recibimos

cuando Tú nos levantaste

de la noche

y nos hiciste brillar.


Josefina Arévalo


Tuesday, January 4, 2011

Mis hijos

 Mis hijos

Tuve la suerte

—sí, la suerte más bendita—

de que la vida me regalara

a mis mejores compañeros de camino.


No llegaron con manuales,

llegaron con risas sinceras,

rodillas raspadas

y abrazos que sabían curar silencios.


Son mi refugio cuando el mundo pesa,

mi oración cuando el alma se cansa,

mis maestros pequeños

con corazones gigantes.


En sus ojos aprendí esperanza,

en sus manos descubrí la ternura,

y en su simple existir

entendí que el amor verdadero

no hace ruido:

se queda.


Ellos son mi hogar con piernas,

mi motivo que respira,

mi fe caminando descalza

por los pasillos de mi vida.


Porque no todos tienen esta fortuna:

amar así…

y ser amada así.


Mis hijos,

mis compañeros eternos,

mis milagros diarios.


®️Josefina Arévalo